Cada semana, los niños disfrutan de lecciones bíblicas interactivas, juegos, adoración y dicipulado de equipo que les permitirán forjar amistades duraderas.
Una gran oportunidad para crecer en la fe y el carácter. Desde risas mientras juegan hasta momentos tranquilos de oración, harán que su fe sea inolvidable.
Nuestros pastores creen que los niños no solo son el futuro de la iglesia, sino que son una parte vital del presente.